domingo, 8 de febrero de 2015

Mi máquina de coser (y como elegir la tuya para empezar)


Hola chicas! Estaba en mi cuartito de costura y (cosa rara) he terminado lo que tenía que hacer antes de lo que esperaba, así que se me ha ocurrido escribir una entrada para presentaros a mi querida máquina de coser y daros unos consejos para comprar vuestra primera máquina. 

Muchas chicas me preguntan si es imprescindible tener una máquina de coser electrónica o profesional para hacer bolsos, ropa y todas esas cosas, y, como podéis ver, la respuesta es que rotundamente no. Con una máquina sencillita tipo las que venden en Lidl o una tan antigua como la mía se apaña una perfectamente para casi todo (la excepción serían costuras en materiales muy gruesos, que sí que requieren una máquina muy potente y profesional).
Mi máquina tiene un montón de años, nos la regalamos mi madre y yo la Navidad del primer año que empecé a trabajar (allá por el cretáceo inferior, jajajaja) cuando yo tenía 17 años (ahora tengo 46, así que hace la friolera de 29 añitos que la tengo). Recuerdo que nos costó algo así como 80.000 pesetas, que ahora es una pasta y entonces ya os podéis imaginar que mucho más. Vinimos más contentas cargadas con ella desde la tienda!!! 

Mi madre tenía desde jovencita una Alfa de aquellas de hierro negras, indestructible ella, que iba empotrada en una mesa y funcionaba sin electricidad, con un pedal al que tenías que ir dándole con los dos pies. Ojalá no la hubiéramos tirado, porque era una preciosidad, toda decorada con dibujos de flores. Además cosía muy bien (yo diría que las puntadas quedaban más bonitas que con las máquinas modernas) y se controlaba muy bien la velocidad. Pero tenía dos pegas, una es que no hacía más que puntada recta normal y teníamos que sobrehilar todas las costuras a mano (rollazo tremendo) y la otra es que ocupaba muchísimo espacio y en nuestro pisito tan pequeño era un engorro.

Así que nos liamos la manta a la cabeza y compramos una modernísima (entonces) Singer Merrit 8234 que no sólo hacía puntada zig-zag para sobrehilar, si no también un montón de puntadas decorativas, ojales y hasta cosía botones. Los ojales sí que los hago con la máquina porque no se me da nada bien a mano, pero tengo que confesar que no he cosido un botón con ella en la vida y, nosotras por lo menos, las puntadas decorativas no las hemos usado mucho, para adornar el borde a algún mantelito y poco más.



Así que a todas las chicas que me preguntan por lo que necesita una máquina para poder hacer ropa, bolsos, neceseres y cositas para la casa, lo que les digo siempre es que lo imprescindible es la puntada recta normal, la puntada zig zag, y si hace ojales, pues mejor que mejor. Nada más, las demás cosas son muy cómodas, por ejemplo el enhebrador automático, el botoncito que permite que la aguja quede siempre clavada en la tela al parar de coser, etc, pero imprescindibles, lo que se dice imprescindibles, no son.
Lo mejor de todo es que estas tres cositas las hacen prácticamente todas las máquinas del mercado, así que en realidad, para empezar a coser, puedes optar por una máquina baratita (de buena marca, eso sí, no se vaya a estropear en dos días). Las que ponen de vez en cuando en Lidl suelen ser Singer y salen por 80-90 euros si no recuerdo mal, y me consta que van muy bien.

Espero que este rollo que os he soltado os haya ayudado un poquito a elegir vuestra primera máquina de coser y a decidiros a empezar con este mundo tan divertido de la costura. Seguro que en muy poco tiempo estaréis cosiendo un montón de cosas. Yo no soy una experta, ni mucho menos, pero hago todo tipo de trabajos sencillitos: ropa para mi (nada complicado, camisetas, pantalones, alguna blusa), fundas para almohadas, cojines, cortinas, neceseres, bolsos (es lo que más me gusta), paños de cocina, ropita para las muñecas que colecciono, cositas para regalar a los bebés, etc.

Un besito para todas y gracias por leer hasta aquí!!!!

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